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Asociación Cultural El Laberinto de Ariadna

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02/07/2009
Recuerdo para Baltasar Porcel.
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En una entrevista en Televisión le preguntaron que habría sido de él sin la lectura y, parafraseando su respuesta, dijo: Pues no sé, una cabra. Sí, hubiese sido una cabra, algo que por otro lado no es que esté mal, aunque prefiero ser lo que soy, claro. Al preguntarle por su pueblo natal dijo que Andratx, en ese momento, era un pueblo muy pobre de Mallorca y donde no habían llegado las letras. Un lugar en el que no existía el concepto espacial, de lo geográfico, ni tampoco la conciencia histórica, en donde la Guerra y la dictadura se reducía a: "Pasas más hambre que un soldado en Tarragona", frase hecha que alude a la Batalla del Ebro, pero los que la decían no tenían ni idea de dónde estaba Tarragona pero recordaban los soldados que se fueron a lucha allí. Un pueblo que emigraba a Cuba pero sin saber verdaderamente qué significaba en distancia. Esa dimensión, dijo, sólo la podía dar la lectura, sin las letras yo hubiese sido una cabra, hubiese sido otra cosa.
Se introdujo en el mundo de las letras a partir de libros de detectives y de algunos poetas mallorquines.. Más tarde, vinieron otras lecturas, conectó con el mundo literario de Palma pero no con los convencionalismos de su sociedad . El mundo de Andratx se reducía a la naturaleza, ésta era para él algo conocido, algo que formaba parte de sus vivencias y experiencias, no, en cambio, el mundo de Palma. La población de Andratx guardaba memoria de una ancestral y telúrica visión de la mundo, de la cual se nutrió en su niñez a través de los ojos de sus mayores. Esa forma de entender el mundo y la naturaleza será sustrato en su ingente acervo como escritor. La obra de Porcel es como un árbol, de tronco firme y raíces profundas y con multiplicidad de ramas, cuya copa forma un conjunto sólido en el panorama de las letras. A pesar de toda controversia, el tiempo le otorgará su lugar.

El escritor mallorquín Baltasar Porcel falleció ayer en Barcelona a los 72 años, deja como legado una obra inabarcable: diecisiete novelas, siete libros de relatos, 4 piezas teatrales, cinco volúmenes de viajes, guiones para la televisión y una decena de ensayos.Quien quiera encontrar a Porcel que indague en el latido de sus páginas.

Sirvan las anteriores líneas para expresar la pérdida de un pilar importante de las letras catalanas, por encima de partidismos políticos está el escritor, sobre todo cuando hablamos de escritores democráticos. Su obra es la de un hombre independiente, de pensamiento libre, un hombre que dijo siempre lo que pensaba, un escritor que unió el trabajo intelectual con la experiencia real, vivida, en una obra que se aguanta estéticamente por sí misma. Todo ello, en los tiempos que corren, es muy importante y ha merecido el reconocimiento, incluso, de adversarios de pensamiento.

R. Bruch

Imagen extraída de http://www.pencatala.cat/ctdl/images/fotos/baltasar_porcel.jpg