Ayer huíste. Rumor de caracolas... -Nostálgica estancia de mi ser- Ayer huíste, como pez resbaladizo entre las manos. Te volviste sirena, y cantaste para mis oídos una sinfonía de olor a mar con quejidos de delfín, con silbidos de ballena que decían que no podías dormir. Ayer huíste, como pez resbaladizo entre mis manos; dejando mi cuerpo moribundo sumido en aquel letargo... Cuando desperté de aquel sueño llamado amor, ya te habías marchado sin decir adiós, sin dejar el rastro de tu pétalo ovalado, perfume de corolas cristalinas con aroma a polen de mariposa y color de flor de verano.