Para entregarte mi cariño van mis versos desnudos cruzando el océano, cubiertos de rocío y bañados de ilusión hasta tus manos de noble hermano. Llevan con ellos esencias de perfumadas rosas, mi amor, agradecimiento y admiración, para el poeta que una mañana grabado quedo en mi corazón. Van cansados de tan largo viaje, agitados por llegar pronto a su destino, para decirte con ellos mi querido amigo: Gracias por cruzar en mi camino. Recíbelos mi buen amigo que son sinceros, y llevan con ellos de mi corazón un latido, para decirte sinceramente; ¡No te olvido! ¡No te olvido! Para: Felipe Servulo Sandra Figueroa H Monterrey, N. L. México. Enero 20 del 2008 Hora: 3:20 p. m.