En la altiplanicie de mis momentos quiero emular al bíblico Lot aunque no sea una Gomorra de lamentos mis días forzosamente ya ausentados por el tiempo, sembrar luz en los huecos de mi breve espacio. Traspasar sombras abortándolas de mis fondos, y que decisiones nuevas formen muros de surcos indelebles de auroras propias argamasa de derribos, pérdidas y experiencias, cereal que guíe las luces de mi vida. Vivir sin eclipses la armonía de mi fragilidad en la incertidumbre de mis dudas y certezas, expandirme de mis dudas y certezas, expandirme en un horizonte complejo y abierto a inevitables vientos de valioso fermento ser, ser ahora doblegando el desaliento.